Unos ojos azules se asomaban en plena luz del día. Los rizos rubios caian en sus hombros cubiertos por el vestido negro. El molino estaba rodeado de agua, tenia arboles que daban el color verde y una chica lamentandose, triste por la perdida de su ser mas querido.
Unos ojos salian, eran mas de un par, pero solo uno el importante.
La chica mirando acia el cielo con sus ojos apunto de colapsar, queria llorar, ese rayito de luz que penetraba en el cuarto obscuro se habia ido.
Comenzo a llover y sus lagrimas salieron. Camino, el mar subia a la acera, pero eso no importaba, tan mal estaba que morir no le importaba.
Los hombres la miraban y silbaban, llebava mayas negras que le asian lucir mas sexi, sus piernas ya eran un encanto pero con esas meyas nadie le quitaba la mirada y los hombres no evitaban decirle "que sexi se ve con mayas", "adios" y "buenos dias hermosa".
Llego al centro del tramo, entro en el puente y el agua subia y bajaba bruscamente.
-¡Oye tu! niña-un hombre con un imperneable la llamo
La chica solo se giro para verlo.
-¡Es peligroso que estes aqui!-la chica camino al hombre- es una tormenta es peligroso que estes aqui, soy de proteccion civil, ve con mis compañeros te llevaremos a casa.
-No es necesario vivo por alla-dijo apuntando a la subida- conosco el camino con lluvia, puedo llegar sola
-¿Segura? Es peligroso, nunca hemos tenido una lluvia asi
-yo puedo
El hombre la dejo ir confiando en que la casa era serca y sabria llegar sana y salva, enpapada pero completa.
Avanso unas dos cuadras asia arriba y vio una jauiria a la orilla del agua estancada en la calle principal, el agua estaba horrible, los perros se veian tristes, poco despues miro un perro siendo jalado por la corriente.
*mmm que hago, siempre salvo gente por ahi, un perrro es un perro, merece vivir mas que un "humano".*La chica despues de su pensamiento se lanzo al arrollo que se formo en la calle, nado al perro, lo tomo del cuello, lo llevo a la orilla colocandoce frente a un carro, subio al perro y enseguida ella, caminaron con los otros, miro unas cuerdas congando de un tubo, no los podia dejas asi, tomo la cuerda, la ato a cada perro y los llevo con ella.
En su casa ya tenia tres perros, pero tenia un cuarto al final del patio, donde se guardaban todas las herramientas, este estaba con solo una caja de madera, llevo toallas, cobijas, comida y agua, seco a la jauria mientras se atragantaban con la cominda.
Una perra preñada no pudo mas y se dio la tarea a traer sus cachorros con tan mal clima. La chica dejo a la perra en su trabajo y ella los nombro a cada uno.
Los ojos espias la miraban aun, la mirada mas importante parecia preocupada por ella, el verla llorar le destrosaba el alma.
Un celular reproducia musica triste mientras la chica sacaba un relicario de plata y veia la foto dentro, llorando y llorando pegada en la pared de madera. Los ojos solo querian que fuera feliz, pero el plan fallo, en lugar de olvidarlo, se enamoraba mas y mas.
Derrepente la chica levanto el rostro y salio. Dentro de la casa tenia ropa seca y una espada. Se desvistio, tomo la toalla pasandola por su piel, el vestido negro colgaba de un gancho, un corse con una falda juntos formando un vestido, otras mayas y unos zapatos negros que le permitian caminar en cualquier terreno, la espada en su cintura y a emprender un nuevo camino aunque la lluvia no sesaba.
Los ojos no dejaban de mirarla, ¿descubriria la verdad?